Recordar el pasado e Imaginar el futuro
Recordar el pasado e Imaginar el futuro

Cronestesia

Se considera que reconstruir el pasado y anticipar el futuro es una especie de viaje mental, que se denomina cronestesia.

Según Suddendorf y Corballis, la capacidad de viajar mentalmente en el tiempo constituye una discontinuidad entre nosotros y el resto de las especies, siendo la única especie capaz de recordar eventos personales pasados (memoria episódica) y de generar hipótesis predictivas acerca de un futuro posible a través de la imaginación (memoria prospectiva).

El concepto de cronestesia también puede relacionarse a la Teoría de la Mente, y puede haber sido un precursor del desarrollo de la lengua, ya que en los seres humanos los eventos pasados o futuros ocupan un lugar preponderante en nuestro pensamiento, dando lugar a la formación de conceptos culturales, científicos, religiosos y sobre el origen, el destino y el pensamiento mismo.

Es decir, se relaciona directamente con nuestra capacidad de “darnos cuenta” y reflexionar acerca de nosotros mismos (consciencia de sí).

Existe desde siempre un enorme interés en la comprensión del tiempo, del paso del tiempo y de la percepción de este transcurrir.

Aproximadamente 700 A.C., Hesíodo mencionaba que la irreversibilidad física del tiempo puede ser trascendida, a través de nuestra capacidad de recordar. Siendo un concepto precursor de lo que hoy denominamos cronestesia.

Luego San Agustín (354-430), propuso que podemos medir el tiempo midiendo los intervalos de nuestra percepción. Y reflexionó: “se podría decir con razón que hay tres momentos: un tiempo presente de las cosas pasadas, un tiempo presente de las cosas presentes y un tiempo presente de las cosas futuras. Estos tres tiempos coexisten en el mismo momento, en el presente. Si estos tres momentos no coexistieran, entonces no podría verlos. La actualidad de las cosas pasadas es el recuerdo; el tiempo presente de las cosas presentes es la experiencia directa; y el tiempo presente de las cosas futuras es la expectativa. Nada puede ser visto, excepto lo que existe, y lo que existe lo es en tiempo presente. Cuando veo el amanecer puedo predecir que el sol saldrá, porque recuerdo mis experiencias previas, pero sólo veo lo que veo en tiempo presente, mis experiencias pasadas son recuerdos, y mis expectativas responden a un tiempo futuro, pero dependen de aquellos recuerdos”.

 

La experiencia del paso del tiempo es subjetiva.

Subjetivo quiere decir, principalmente, que dependerá de procesamientos cerebrales particulares, personales, dados por las experiencias y momento vital de cada quien. Este hecho tan particular, porque ninguno de nosotros podría haber vivido las mismas experiencias, y con un mismo nivel de actividad de nuestro organismo, en los mismos momentos, convierte todas las experiencias en subjetivas, porque cada individuo tendrá una interpretación personal sobre la misma experiencia.

Objetivo sería todo aquello que puede ser en mayor medida compartido por los demás.

Subjetivo u objetivo no se refieren a más o menos “cierto” o “válido”. Por ejemplo, hasta octubre de 1492 era totalmente válido, y objetivo (compartido por los demás) suponer que la tierra era plana.

Szpunar (2010) señala que el concepto de cronestesia se refiere a la consciencia del tiempo subjetivo en el cual uno vive. Y que la consciencia autonoética se refiere a la consciencia de la existencia de uno mismo en ese tiempo subjetivo.

Wheeler , Stuss , y Tulving (1997) sostienen que las cortezas prefrontales son las responsables de supervisar y apoderarse de la consciencia autonoética, es decir de la capacidad para representarse mentalmente las experiencias subjetivas del presente, pasado y futuro. Y Szpunar sostiene que los hipocampos se observan activos en las tareas de recordar eventos pasados e imaginar eventos futuros.

Ingvar (1985) pronunciaba que las cortezas frontales y prefrontales se relacionaban en todos los hallazgos a la organización de la cognición y la conducta en torno a la producción de eventos futuros. Menciona que estas producciones, en forma de programas de acción a realizar en un tiempo futuro, pueden ser memorizados, dando lugar a las memoria prospectiva, y forman la base de la anticipación y las expectativas. Cualquier daño o alteración en estas estructuras frontales dará como resultado la pérdida de la capacidad para anticipar consecuencias, o sostener la motivación y las conductas que tienen metas futuras.

Bar (2007) propone que el cerebro humano está continuamente generando predicciones acerca de posibles eventos futuros. A partir de la información ingresante, de las percepciones, se produce un proceso de analogías muy rápido, que compara la información ingresante con la información almacenada en la memoria. Las memorias se encuentran vinculadas, por asociación, a determinadas conductas y consecuencias posibles dependientes del contexto, y de ese modo se provee el material cognitivo de la anticipación.

Desde un punto de vista evolutivo, la cronestesia, la capacidad de recordar (eventos pasados o eventos futuros imaginados) constituye una grandísima ventaja evolutiva, porque, entre otras cosas permite organizar la conducta constantemente, flexibilizando el comportamiento según las actualizaciones de información y las comparativas rápidas que permiten la previsión de las consecuencias.

 

 

Bibliografía:

Manning M., Cassel D., Casse J.C., St. Augustine’s Reflections on Memory and Time and the Current Concept of Subjective Time in Mental Time Travel. Link: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4217622/

Suddendorf T., Corballis M. Mental time travel and the evolution of the human mind. Genet. Soc. Gen. Psych. 1997;123:133–167. [PubMed]

Wheeler M., Stuss D., Tulving E. Toward a theory of episodic memory: The frontal lobes and autonoetic consciousness. Psychol. Bull. 1997;121:331–354. doi: 10.1037/0033-2909.121.3.331. [PubMed]

Szpunar K. Episodic future thought: An emerging concept. Perspect. Psychol. Sci. 2010;5:142–152. doi: 10.1177/1745691610362350. [Cross Ref]

Sobre Jorge Quiroga

Licenciado en Psicología, Universidad del Aconcagua, Mendoza, Argentina Estudios: Maestría en Neuropsicología, Instituto Escuela, Hospital Italiano de Buenos Aires, Argentina

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