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Modelo Cognitivo

Modelo Cognitivo:

Un modelo cognitivo es un modo ordenado de observación, explicación, evaluación, teórica y práctica propuesto para la Neuropsicología.

Es muy importante dominar los alcances y las limitaciones que puede tener el modelo cognitivo que hayamos elegido, porque será el marco de referencia y el fundamento teórico de nuestra práctica profesional.

El modelo cognitivo que se expone a continuación es el propuesto por la Dra. Muriel Lezak, en su magnífica obra “Neuropsichologycal Assessment”.

Es un método de examinación del cerebro basado en el estudio de la producción de sus conductas, a través del uso de pruebas estandarizadas, precisas y sensibles a los índices de la conducta.

Gracias a los apasionantes avances en las técnicas de escaneo y exploración cerebral, la comprensión del daño en la estructura y conectividad cerebral permite cuantificar niveles de activación de las distintas regiones cerebrales. Por otro lado, las técnicas de exploración neuropsicológicas permiten la elaboración de un Perfil Neuropsicológico capaz de expresar en términos de habilidades el rendimiento cognitivo comparado con una población de referencia.

La sumatoria de los resultados expresados en el Perfil Neuropsicológico y los resultados de los estudios de imágenes cerebrales, permiten caracterizar y localizar con gran precisión el nivel de compromiso y funcionalidad cognitiva de una persona.

Dimensiones de la Conducta:

La conducta puede ser conceptualizada en términos de tres sistemas funcionales que se encuentran integrados en cada comportamiento:

  1. Funciones Cognitivas: Información disponible para la orientación de la conducta.
  2. Emocionalidad: Motivación y Sentimientos.
  3. Funciones Ejecutivas: Habilidades relacionadas al cómo o es expresada la conducta.

Las alteraciones cerebrales raramente afectarán a sólo una de estos sistemas. Generalmente estarán involucrados los tres sistemas, aunque puede existir una deficiencia más clara en uno de ellos.

Funciones Cognitivas:

Las habilidades cognitivas (y las incapacidades) son propiedades funcionales de un individuo que no pueden ser observadas directamente, pero pueden ser inferidas a través de su comportamiento… (Benton, 1999)

Las 4 clases más amplias de las funciones cognitivas son análogas a las operaciones computacionales en el manejo de la información:

  • Incorporación (funciones receptivas de estímulos)
  • Almacenamiento (memoria)
  • Procesamiento (pensamiento, razonamiento, planificación)
  • Salida o Expresión (a través del lenguaje, o la visoconstrucción)

La Incorporación o funciones receptivas involucran la habilidad para seleccionar, adquirir, clasificar e integrar información.

El Almacenamiento se refiere a la Memoria y el Aprendizaje, e involucra la capacidad para almacenar y recuperar información.

El Procesamiento se refiere al Pensamiento y la habilidad mental para la organización y reorganización de la información.

La Expresión, o funciones expresivas, se refieren a la habilidad para comunicar o transmitir información.

La actividad cognitiva fue originariamente atribuida a una simple función: la inteligencia (el coeficiente Intelectual o CI) Muchos investigadores desarrollaron el concepto de CI, el cual resultó muy útil pero también muy limitado, a la luz de los nuevos avances y desarrollos teóricos. Por lo tanto el CI (que está compuesto por las puntuaciones obtenidas en varias subpruebas), ha sido reemplazado por el término: Habilidades Cognitivas, y en vez de ser expresado en un sólo puntaje, puede ser expresado a través de un Perfil Cognitivo (o Perfil Neuropsicológico).

Clases de Funciones Cognitivas:

Funciones Receptivas:

Sensopercepción

Sensopercepción

Involucra el Alerta, como proceso primario que provoca la activación central para las actividades de análisis, codificación e integración de los estímulos.

El organismo recibe sensaciones de manera pasiva (del exterior y del interior del organismo) y raramente son experimentadas en sí mismas. Pero pueden constituir percepciones, aunque dependerá del foco atencional el hecho de lograr consciencia de estas percepciones.

En la evaluación neuropsicológica deberemos constatar: visión, audición, tacto, gusto y olfato.

Percepción y Agnosias

Percepción y Agnosias

La percepción involucra un torrente continuo de sensaciones, filtradas por la consciencia. En un proceso que comprende diferentes escenarios, y que consigue transformar una reacción física simple en un”color”, un “olor”, un “tono”, etc.

La distribución cortical de esta habilidad cognitiva es muy extensa y compleja, por lo tanto es muy vulnerable a cualquier lesión cerebral.

La percepción incluye actividades como la consciencia, el reconocimiento de patrones, la discriminación, y la orientación.

Un daño suficiente que altere la percepción puede dar lugar a una Agnosia, que literalmente significa “no reconocible”.

Memoria:

La memoria es central a todas las funciones cognitivas, y probablemente se trata de una principal característica de la especie humana: aprender, memorizar, y acceder voluntariamente a esos aprendizajes y recuerdos.

Podemos identificar distintos sistemas de memoria en los mamíferos:

Memoria explícita

Memoria explícita

El sistema de memoria declarativa o explícita es aquella que puede ser expresada a través de palabras o símbolos.

Se describen 2 tipos de memoria explícita:

  • Semántica: conocimientos y conceptos.
  • Episódica: memoria autobiográfica.

La consolidación de un recuerdo en los sistemas de memoria debe atravesar diferentes etapas:

Memoria implícita

Memoria implícita

El sistema de memoria no declarativa o implícita es aquel que puede ser expresado mediante acciones concretas, en forma de habilidades motrices.

Se describen 2 tipos de memoria implícita:

  • Procedimental: habilidades motrices desarrolladas. Puede ser considerada como un sistema de hábitos. Incluye habilidades motoras y cognitivas de cómo hacer algo.
  • Priming perceptual: memorias activadas por estímulos externos, de manera involuntaria, y que influyen en la conducta y toma de decisiones. Se produce sin intervención consciente y está dada por la exposición previa a determinada información.

Esta clasificación, basada en hallazgos de neuroimágenes, describe 4 sistemas de memoria a largo plazo, que se suman a 1 sistema de memoria a corto plazo, denominado: Memoria de Trabajo.

Fases observables en el proceso de la memoria:

Procesos de memoria

La incorporación de información para la memoria implica registrar diferentes estímulos sensoriales y atenderlos. En primer lugar se produce una memoria icónica o ecoica (memoria inmediata visual o auditiva), que tienen una duración aproximada de 200 y 2000 milisegundos respectivamente. Un estímulo que ha durado ese tiempo ha podido ser registrado y potencialmente continuar con el proceso de memorización.

La información puede entonces acceder al sistema de memoria de corto plazo, de la cual puede ser recuperada voluntariamente. Este tipo de memoria sostiene la información por un tiempo estimado de 30 segundos a varios minutos.

La memoria inmediata es conceptualizada como un proceso unitario. Si bien, Baddeley describió subsistemas operativos, controlados por el sistema ejecutivo, que conforman la Memoria de Trabajo, o memoria operativa.

Memoria de Trabajo

Memoria de Trabajo

Descripta por Baddeley (1974), incluye 3 subsistemas:

  • el Bucle Fonológico: Memoria que opera con información verbal
  • la Agenda Visuoespacial: Memoria que opera con información visual
  • y el Buffer Episódico: Memoria que opera utilizando información verbal y visual, y relacionando ese contenido con variables temporales (algo en algún momento definido), y variables espaciales (algo en algún lugar definido).

La consolidación de la información a largo plazo (o memoria de largo plazo) involucra cambios en la estructura, en la neuroquímica y en la conectividad de las redes neuronales. Posibilita el Almacenamiento de información.

Si esto sucede, será posible acceder a la información en un tiempo posterior prolongado, gracias a un principio de asociación que posibilita la Recuperación.

Pensamiento:

El pensamiento puede ser definido como aquellas operaciones mentales que relacionan dos o más conjuntos de datos desde la memoria explícita o implícita.

Una serie de funciones cognitivas complejas se consideran bajo el concepto de pensamiento: cálculo aritmético, razonamiento y juicio, formación de conceptos, abstracción y generalización, secuenciación, planeamiento y resolución de problemas.

De modo diferente a otras habilidades cognitivas, el pensamiento no se asocia a un sistema neuroanatómico específico. Sin embargo, cualquier alteración en la integración, regulación, o la retroalimentación pueden afectar profundamente el pensamiento o sus contenidos.

Funciones Expresivas: 

Se denomina funciones expresivas al hablar, dibujar, escribir, manipular, a los gestos y posturas, expresiones faciales o movimientos observados como conductas.

Alteraciones en las funciones expresivas:

Apraxia

Apraxia

Las apraxias involucran un perjuicio en el acceso voluntario a determinados aprendizajes de actos motores. Puede haber una alteración en la motricidad o en el componente ideacional del acto motor. Por una u otra causa, la persona no puede desplegar conductas aprendidas, como por ejemplo peinarse, tomar un vaso para beber agua, etc. Simplemente no “sabe” como ejecutar determinados movimientos, o no sabe “cuáles” movimientos corresponden a determinada acción objetivo.

Desordenes en la visuoconstrucción

Desordenes en la visuoconstrucción

Involucra dificultades para la integración de conductas en relación a la percepción espacial. Consiste en un desorden que puede ser muy específico, por ejemplo, tal vez la persona pueda realizar construcciones con cubos, pero no puede realizar un  dibujo de unos cubos.

Afasias

Afasias

Defectos en la formulación de símbolos. Se trata de dificultades relacionadas a la expresión del lenguaje, (como función expresiva; las afasias también pueden involucrar dificultades comprensivas del lenguaje).

Actividad mental variable:

Variable significa que presentará determinadas oscilaciones normales en la eficacia de sus operaciones.

Podemos identificar 3 categorías de actividades mentales variables: Consciencia, Atención y Velocidad de Procesamiento

Consciencia

Consciencia

Consciencia puede ser definida como el nivel de activación cerebral en el cual el organismo es receptivo a la estimulación o se despierta.

El término Consciencia también es utilizado para referirse a la percepción de uno mismo (consciencia de sí).

En Neuropsicología se denomina consciencia justamente al hecho de percibirse a sí mismo, en tanto que el hecho de conseguir responder a estímulos o despertarse, se denomina Alerta.

Se considera que la Consciencia es una actividad variable porque su actividad, durante la jornada, atraviesa períodos que van desde un máximo nivel de alerta, hacia otros estados de somnolencia, y estados del dormir. En casos patológicos el nivel de consciencia puede descender a estados de estupor y coma.

En la normalidad, durante los períodos de disminución del alerta, se observa una disminución en la eficiencia y eficacia de los procesos atencionales y la velocidad de procesamiento.

Atención

Atención

El término Atención se refiere a las diferentes capacidades del organismo para volverse receptivo a diferentes estímulos o aspectos particulares de los estímulos externos o internos.

Podemos distinguir dos tipos específicos de atención:

  • Atención refleja: procesos atencionales automáticos.
  • Atención voluntaria: procesos atencionales controlados.

El sistema atencional consigue detectar estímulos debido a las “saliencias” que estos presenten. Es decir, determinadas características que sobresalen del campo estimular, como por ejemplo un punto negro sobre un fondo blanco, la diferencia de intensidades de color puede constituir una saliencia. También podría ser un sonido “más fuerte”, que sobresale del contexto; o podría tratarse de “algo que uno necesita”, en este caso se trata de un proceso controlado, que le asigna al estímulo un valor de saliencia específico, que le permite localizarlo con mayor precisión y rapidez.

Los procesos atencionales varían a lo largo del día, tornando más o menos eficiente el proceso y el control del rastreo atencional de los estímulos relevantes y el tiempo de sostén atencional.

Procesos atencionales:

  • Atención Selectiva

    Atención Selectiva

    Es la capacidad para detectar estímulos relevantes o ideas relevantes, suprimiendo para ello todas las ideas o estímulos que no son relevantes en ese momento.
  • Atención Sostenida

    Atención Sostenida

    Capacidad para mantener la actividad atencional, o el nivel de vigilancia, por un período de tiempo determinado. Podría decirse que un período de atención sostenida es normal cuando es suficiente como para concluir una actividad esperada para la edad y nivel de desarrollo. Cuando el tiempo de sostén atencional es menor al normal, aparece la distractibilidad.
  • Atención Dividida

    Atención Dividida

    Involucra la habilidad para responder a dos o más tareas al mismo tiempo, o a múltiples elementos dentro de una misma tarea (tareas complejas).
  • Atención Alternante

    Atención Alternante

    Capacidad para cambiar de enfoque o de tarea de manera alternante.

Velocidad de Procesamiento

Velocidad de Procesamiento

Fluidez con la cual se despliegan los procesos cognitivos. A mayor velocidad de procesamiento se estima que el proceso es más eficiente.
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Funciones Ejecutivas:

Las Funciones Ejecutivas consisten en aquellas capacidades que capacitan a la persona para decidir y actuar de manera independiente y auto propositiva.

Las funciones ejecutivas responden a cómo se hacen determinadas cosas, o es conveniente o no hacerlas.

Los déficits cognitivos generalmente son específicos, por ejemplo es posible encontrar una afectación específica en la memoria episódica. Además la persona, en general, es consciente de su dificultad, puede mencionar “tengo problemas de memoria, no recuerdo lo que hice”.

Sin embargo, los déficits ejecutivos ocasionan dificultades globales, que impactan en la independencia funcional, en la capacidad de regular el comportamiento y la emocionalidad, planificar y organizar comportamientos, resolver problemas complejos, la persona puede comportarse de manera impulsiva, errática, o rígida, y en general sufrirá de anosognosia, es decir puede que no sea consciente de todo lo que le está sucediendo.

Variables relacionadas a la Personalidad y la Emocionalidad:

Posterior a un daño cerebral, generalmente se observan cambios en la Personalidad y en la Emocionalidad.

Una persona puede volverse muy desinhibido, ansioso, temeroso, eufórico, menos atento a las emociones de las demás personas. Es decir, como resultado de la lesión puede observarse una reestructuración funcional, en el modo de procesamiento de la información, ocasionando variaciones, comparativamente hablando, en el modo habitual o característico de la misma persona antes de sufrir la lesión cerebral.

En muchas oportunidades, es más notorio el cambio en los modos personales de pensar y actuar, hablar, o sentir emociones, que en el rendimiento cognitivo.

El procesamiento emocional siempre es congruente con el estado estructural y neuroquímico cerebral, y de la misma manera, es congruente con la percepción e interpretación que se hace de la realidad percibida o imaginada. Por lo tanto, una alteración en alguna de las variables mencionadas, ocasionará un tipo de respuesta emocional que puede ser muy distinguible, principalmente para las personas cercanas que conocen bien a quien haya sufrido una lesión cerebral, aunque las funciones cognitivas y ejecutivas resulten conservadas en las pruebas neuropsicológicas.

Las variaciones en el tipo de respuesta emocional más comunes, como consecuencia de un daño cerebral, pueden ser resumidas en los siguientes tres tipos de pacientes con labilidad emocional:

  • Tipo 1: Disminución de la tolerancia a la frustración

    Tipo 1: Disminución de la tolerancia a la frustración

    Las expresiones emocionales, y los sentimientos emocionales asociados, son congruentes con la situación. Sin embargo, y principalmente bajo condiciones de estrés o cansancio, las respuestas emocionales se encuentran aumentadas, desproporcionadas a la situación, tal como la misma persona respondía antes de la lesión cerebral.
  • Tipo 2: Disminución de la capacidad para modular emociones y conductas

    Tipo 2: Disminución de la capacidad para modular emociones y conductas

    La persona que ha sufrido un daño cerebral puede tender a presentar reacciones emocionales alternantes, pasando de estados de agrado a desagrado sin motivos suficientes para ello, y generalmente de manera abrupta e imprevista para los demás.
  • Tipo 3: Episodios breves de fuerte expresión afectiva.

    Tipo 3: Episodios breves de fuerte expresión afectiva.

    Personas que han sufrido una lesión cerebral, y que mantienen un tipo de respuesta emocional estable, y coherente, normalmente apropiada a la situación. Pero, por breves períodos, presentan expresiones afectivas muy intensas, abruptas, en respuesta a algún estímulo que parece haber “gatillado” la respuesta.
  • Disminución de la tolerancia a la frustración.

 

Bibliografía:

  • Lezak, Muriel, Neuropsychological Assessment. Ed. Oxford, 2004. Páginas 16-38.