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Esquizofrenia

EsquizofreniaDefinición

Esquizofrenia significa: romper o escindir, la mente, la razón.

Es un trastorno mental caracterizado por la pérdida de la capacidad para diferenciar la realidad de la irrealidad.

La esquizofrenia es entendida a menudo como una psicosis no afectiva, diferenciable de las psicosis afectivas: el trastorno esquizoafectivo, la depresión mayor con psicosis, y el trastorno bipolar, que implican dificultades con el estado de ánimo (depresión o manía), además de síntomas como alucinaciones o delirios.

Sintomatología

Un paciente que sufre de esquizofrenia puede tener pensamientos totalmente irreales o delirantes, pero no podrá darse cuenta de ello. Toma esas ideas irreales como una realidad no discutible, como una certeza.

Situaciones comunes en las cuales pueden aparecer alucinaciones:

  • Muerte reciente de un ser querido (la alucinación de ver o escuchar a un familiar cercano o a un amigo que murió recientemente es algo común)
  • Trastorno por estrés postraumático
  • Reacción adversa o efecto secundario de una droga
  • Ingestión de sustancias alucinógenas (LSD, peyote, hongos mágicos, psilocibina, opio)
  • Reacción adversa al alcohol
  • Abstinencia del alcohol u otras drogas depresivas
  • Psicosis
  • Delirio
  • Demencia
Síntomas de la Esquizofrenia
SINTOMAS ESQUIZOFRENIA Fundación ASAM Familia

Criterios diagnósticos

El diagnóstico de esquizofrenia lo realiza o confirma un médico psiquiatra. Para ello utilizará información de la historia vital del paciente, muchas veces a través de los familiares.

El diagnóstico se basa en criterios clínicos, resultados de pruebas psicométricas, y en determinados casos con utilización de neuroimágenes. Algunos estudios de neuroimágenes presentan algunos grados de ensanchamiento de los ventrículos laterales cerebrales, pero otro número de casos de pacientes esquizofrénicos presentan estructuras cerebrale completamente normales.

Las pruebas neuropsicológicas pueden aportar información sobre el rendimiento cognitivo de la persona, información muy útil para valorar el nivel de independencia funcional de la persona con esquizofrenia.

La esquizofrenia puede comenzar en unos pocos días, aunque generalmente se produce a través de un tiempo prolongado, incluso años, en los cuales la persona va padeciendo cambios en el carácter, cambios en el comportamiento, dificultades académicas o laborales, trastornos emocionales, como depresión o ansiedad, y distintos grados de aislamiento social.

Generalmente debuta con la aparición brusca de los síntomas positivos, tales como alucinaciones, delirios, trastornos afectivos importantes, y que suelen llevar a consultas médicas e internaciones de urgencia.

Esquizofrenia y otros Trastornos Psicóticos: principales cambios del DSM-5

Criterios diagnósticos según el DSM (Manual Estadístico de Trastornos Mentales):

A. Síntomas característicos: Dos (o más) de los siguientes, cada uno de ellos presente durante una parte significativa de un período de 1 mes (o menos si ha sido tratado con éxito):

1. ideas delirantes

2. alucinaciones

3. lenguaje desorganizado (p. ej., descarrilamiento frecuente o incoherencia)

4. comportamiento catatónico o gravemente desorganizado

5. síntomas negativos, por ejemplo, aplanamiento afectivo, alogia o abulia

Nota: Sólo se requiere un síntoma del Criterio A si las ideas delirantes son extrañas, o si las ideas delirantes consisten en una voz que comenta continuamente los pensamientos o el comportamiento del sujeto, o si dos o más voces conversan entre ellas.

B. Disfunción social/laboral: Durante una parte singnificativa del tiempo desde el inicio de la alteración, una o más áreas importantes de actividad, como son el trabajo, las relaciones interpersonales o el cuidado de uno mismo, están claramente por debajo del nivel previo al inicio del trastorno (o, cuando el inicio es en la infancia o adolescencia, fracaso en cuanto a alcanzar el nivel esperable de rendimiento interpersonal, académico o laboral).

C. Duración: Persisten signos continuos de la alteración durante al menos 6 meses. Este período de 6 meses debe incluir al menos 1 mes de síntomas que cumplan el Criterio A (o menos si se ha tratado con éxito) y puede incluir los períodos de síntomas prodrómicos y residuales. Durante estos períodos prodrómicos o residuales, los signos de la alteración pueden manifestarse sólo por síntomas negativos o por dos o más síntomas de la lista del Criterio A, presentes de forma atenuada (p. ej., creencias raras, experiencias perceptivas no habituales).

D. Exclusión de los trastornos esquizoafectivo y del estado de ánimo: El trastorno esquizoafectivo y el trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos se han descartado debido a: 1) no ha habido ningún episodio depresivo mayor, maníaco o mixto concurrente con los síntomas de la fase activa; o 2) si los episodios de alteración anímica han aparecido durante los síntomas de la fase activa, su duración total ha sido breve en relación con la duración de los períodos activo y residual.

E. Exclusión de consumo de sustancias y de enfermedad médica: El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej., una droga de abuso, un medicamento) o de una enfermedad médica. F. Relación con un trastorno generalizado del desarrollo: Si hay historia de trastorno autista o de otro trastorno generalizado del desarrollo, el diagnóstico adicional de esquizofrenia sólo se realizará si las ideas delirantes o las alucinaciones también se mantienen durante al menos 1 mes (o menos si se han tratado con éxito).

Tratamiento

El tratamiento requerirá del uso de fármacos específicos, administrados por un médico psiquiatra, quien establecerá una estrategia psicofarmacológica.

Sobre la estrategia farmacológica, que generalmente ayuda para el control de los síntomas (positivos y negativos), se establece una estrategia terapéutica destinada a recuperar o fortalecer las capacidades perdidas o disminuídas por la aparición de la patología.

Las áreas de tratamiento inlcuirá diferentes disciplinas, dependiendo de las alteraciones encontradas y del tiempo de evolución de la enfermedad. Los profesionales que comunmente intervienen son: médico psiquiatra, médico clínico, psicólogo, terapista ocupacional, psicopedagogo, neuropsicólogo, ayudante terapéutico, entre otros, quines siempre deben perseguir un objetivo claro, centrado en la recuperación o fortalecimiento de la independencia funcional.

El desarrollo de un plan específico de Rehabilitación Cognitiva dependerá del Perfil Neuropsicológico. En caso de encontrarse deficiencias cognitivas, será de gran utilidad comenzar cuanto antes con la ejerictación cognitiva.

Guía Práctica Clínica para el Tratamiento de la Esquizofrenia Estudio sobre Tratamientos Psicológicos Eficaces de la Esquizofrenia Procesamiento Emocional en Psicosis. Neuroimágenes Funcionales

Perfil Neuropsicológico

Comparativamente, la mayoría de los estudios indican que los trastornos cognitivos en la esquizofrenia (psicosis no afectiva) son mayores que en las psicosis afectivas.

La literatura sobre la disfunción cognitiva en la psicosis sugiere que todas las psicosis (afectivos o no afectivos) están asociados con un cierto nivel de deterioro cognitivo, que puede ser igualmente severa en la esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo, pero que puede ser menos severo para las personas con trastorno bipolar y depresión mayor psicótica.

 

La evaluación del trastorno cognitivo siempre debe describir o entender con la mayor exactitud posible el impacto que tiene sobre la vida cotidiana.

En el caso específico de la esquizofrenia, muchos pacientes tendrán verdaderas dificultades en la adaptación psicosocial, en la posibilidad de sostener una actividad laboral o académica. Más allá de la presencia o no de trastornos cognitivos.

Cerca de un 25% de pacientes esquizofrénicos no presentan alteraciones en las habilidades cognitivas.

Sin embargo, para el 75 % de pacientes que sí tienen trastornos cognitivos, éstos pueden provocar diferentes niveles de discapacidad, incluso mucho más importantes y limitantes que los síntomas positivos o negativos propios de la esquizofrenia.

Hay estudios que indican la posibilidad de detectar ciertos trastornos cognitivos incluso antes de la aparición y diagnóstico de un estado psicótico.

Barch, sostiene que el gran desafío en la comprensión del déficit cognitivo en la esquizofrenia es que las personas pueden tener alteraciones en cualquier dominio específico, o en todos.

Aunque los déficits principales se observan en estos tres dominios: el procesamiento de contexto, la memoria de trabajo y la memoria episódica.

 

Los autores sostienen que puede haber un mecanismo común entre estos tres dominios, consistente en un deterioro en la capacidad de representar activamente la información necesaria en la memoria de trabajo para poder guiar la conducta. Lo que se puede denominar como control proactivo.

Tales déficits en el control proactivo reflejan alteraciones en las cortezas prefrontales dorsolaterales, y sus relaciones con otras regiones cerebrales, como las cortezas parietales, el cuerpo estriado, y tálamo. Y también en los sistemas de neurotransmisión de la dopamina, GABA y glutamato. En este contexto se refiere al marco de información relevante para la tarea previa, incluidas las instrucciones de trabajo, los resultados del procesamiento de estímulos previos, y las metas que se representan y se mantienen en la memoria de trabajo en una forma que puede sesgar la selección de una respuesta conductual apropiada.

Al pensar en esquizofrenia, generalmente se piensa en la sintomatología positiva o negativa de la enfermedad, principalmente en las alucinaciones y los delirios. Sin embargo, desde hace tiempo las anormalidades en la función cognitiva son un componente clave en esta patología.

 

Los trastornos cognitivos en general son limitaciones en la capacidad de independencia funcional, por eso es tan importante la valoración y tratamiento de las habilidades cognitivas.

La conservación del rendimiento dentro del promedio en la pruebas neuropsicológicas es considerado signo de buen pronóstico.

Psicoeducación

La Psicoeducación es otra herramienta de tratamiento muy importante, que se suma a la estrategia psicofarmacológica, psicológica y neurocognitiva.

Consiste en entregar a paciente una suficiente cantidad de información sobre el trastorno y sobre la estrategia de tratamiento. Debe realizarse de manera sistemática y estructurada, para favorecer el entendimiento y aprendizaje necesarios para que la técnica funcione.

La psicoeducación puede aplicarse al paciente, a los familiares, cuidadores, y de manera individual o grupal.

Guía Psicoeducativa, Atención de Trastornos Mentales

 

Psicoeducación Power point, muy bueno sobre Psicoeducación (Autor: José P. Terán)

 

Videos de paciente con esquizofrenia:

Presentación1
La Niña Esquizofrenica Parte 1/2 – Home & Health
La niña esquizo 2
La Niña Esquizofrenica Parte 2/2 – Home & Health

Bibliografía: