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Pruebas Neuropsicológicas

Existe una gran cantidad de pruebas neuropsicológicas para la evaluación.

Podríamos definir cuatro grupos principales de pruebas:

  • PRUEBAS DE SCREENING: Son pruebas destinadas a detectar o identificar personas que pueden estar desarrollando una afección del sistema nervioso, una enfermedad, pero que todavía no presentan síntomas suficientemente visibles.
    • Son instrumentos sensibles, muy útiles, porque además de administrarse en pocos minutos, pueden identificar a las personas que están desarrollando una enfermedad en etapas muy tempranas, cuando todavía no se osberva una signo-sintomatología clara.
    • Muy útiles para comenzar a tratar patologías graves, detectándolas a tiempo.
    • Las pruebas de screening pueden ser administradas por cualquier profesional de la salud, aunque en la actualidad son principalmente utilizadas por neurólogos, psiquiatras,  y neuropsicólogos.
    • Debido a la sensibilidad que poseen no admiten un gran margen de errores, de modo que si una persona obtiene putnuaciones bajas, se debe proceder con proponer una evaluación neuropsicológica completa, o puede dar lugar al pedido médico de una resonancia magnética, o el comienzo de una estrategia psicofarmacológica.
    • Las pruebas de sreening pueden servir como un primer filtro de selección de personas con una potencial patología, pero nunca constituyen una herramienta suficientemente amplia o profunda como para respaldar efectivamente una hipótesis diagnóstica.

 

  • BATERÍAS NEUROPSICOLÓGICAS: Se trata de un conjunto de pruebas (o sub-tests) que se encuentran diseñados y correlacionados, por sus autores, y que permiten un tipo de exploración global, generalmente de todos los dominios cognitivos. permitiendo el desarrollo de un Perfil Neuropsicológico.
    • Permiten una exploración neuropsicológica muy completa, bajo un mismo modelo cogntivo, o sostén teórico de base.
    • Permiten profundizar en la exploración de las habilidades cognitiva. Mucho más que las pruebas de screening.
    • Pueden extraer suficiente información sobre el rendimiento cognitivo, y por lo tanto nos pueden servir para apoyar las hipótesis disgnósticas.
    • Nos aportan baremos poblacionales para la comparación de los resultados obtenidos por nuestro paciente, muchas veces aportan baremos muy precisos y dedicados, distribuídos por edad, por género, etc.
    • Gran cantidad de baterías neuropsicológicas tienen diseños específicos para niños y para adultos.
    • Algunas baterías pueden requerir varias sesiones para ser administradas en su totalidad.
    • Algunas baterías no pueden ser administradas de manera parcial (por ejemplo utilizar solamente algunos sub-tests), porque requieren de todas las sub pruebas para conseguir un resultado final. Sin embargo, muchos subtest de las baterías neurospicológicas son habitualmente utilizados porque aportan bastante información sobre determinadas habilidades cognitivas. Es este último caso hablaríamos del uso de sub-test, de una batería estandarizada, utilizados como Pruebas Neuropsicológicas Específicas. Por ejemplo, podemos utilizar el sub-test Dígitos, de la batería WAIS; porque este sub-test nos permite extraer información sobre el Span Atencional, o la Memoria de Trabajo verbal de un paciente, pero no podremos obtener el CI, porque para obtenerlo tenemos que tomar la batería completa.

 

  • PRUEBAS ESPECÍFICAS: Se trata de todas aquellas pruebas neuropsicológicas, diseñadas con el objetivo de permitir la exploración de algún dominio cognitivo específico en profundidad .
    • Por ejemplo, existen pruebas específicas para evaluar el Span Atencional, el Sostén Atencional, el Aprendizaje y la Memoria Verbal o Visual, la Memoria Semántica, la Memoria Episódica, la Visuoconstruccción, las Praxias, las Gnosias, la Flexibilidad Cognitiva, el Cálculo Aritmético, el Razonamiento, la Fluencia Verbal, la Nominación, etc.
    • Las pruebas específicas permiten que el explorador desarolle una batería neuropsicológica flexible, adaptada al paciente, en la cual podamos seleccionar determinadas pruebas porque nos brindan mejor información, y generalmente en menos tiempo, sobre el rendimiento de una persona en los diferentes dominios cognitivos.
    • Todas las pruebas neuropsicológicas específicas tienen que estar validadas, utilizan baremos poblacionales y tienen alcances y limitaciones de uso muy claros.
    • En todos los casos (desde la pruebas se screening, las baterías neuropsicológicas, y muy especialmente las pruebas específicas), es necesario conocer muy bien el alcance y las limitaciones técnicas de las pruebas elegidas, y sobre todo razonar muy bien cuáles pruebas se administrarán, porqué y en qué orden conveniente.

 

  • PRUEBAS COMPLEMENTARIAS: Se trata de todas aquellas pruebas que pueden ayudar a explicar mejor los resultados volcados en el Perfil Neuropsicológico.
    • Cuestionarios o Tests de Personalidad: Muchas veces, determinadas conductas aprendidas, o modos particulares de interpretar el contexto o las circunstancias, ocasionan un mal desempeño general, una mala eficiencia. Por ejemplo, una persona puede acudir a nosotros para ser evaluado por “problemas de atención”, o “tengo mala memoria”; pero cuando administramos las pruebas neuropsicológicas la persona obtuvo puntuaciones dentro del promedio normal, muchas veces incluso mejor que el promedio, pero tiene la “queja subjetiva” de una falla cognitiva. Y mediante determinadas pruebas complementarias, por los datos de la entrevista inicial y la anamnesis, descubrimos que tiene una importante falta de hábitos efectivos, que lo predisponen a perder objetos (las llaves del auto, el celular, los papeles, el trámite que debía realizar, etc.). Si el contexto en el cual se desenvuelve una persona está desorganizado, en lo esencial, nuestro cerebro (que tiene limitaciones normales) tendrá dificultades para resolver todo, todo el tiempo. Esta sobrecarga cotidiana provocará un agotamiento fluctuante, que puede ocasionar justamente la queja del paciente. Es muy importante identificar estos aspectos, o variables relacionadas, porque en caso de exixtir un franco déficit cognitivo podremos sugerir ejercitación cognitiva, y en el otro caso, si se trata de patrones de conducta ineficientes tendremos que empezar por ahí. Nadie que sea desorganizado en lo cotidiano, y que por lo tanto se predisponga constantemente a cometer errores, lo solucionará con ejercicios de atención. primero debe mejorar en la organización cotidiana, y luego revisar el verdadero rendimiento cognitivo.
    • Tests y Evaluación del Estado Afectivo: Cualquier variación en el estado del ánimo correlacionará con fluctuaciones en el rendimiento cognitivo (en más o en menos). Por ejemplo, una persona con un estado depresivo de base, tendrá menor rendimiento en pruebas de atención sostenida, velocidad de procesamiento, entre otros posibles déficits. En este caso, como en muchos otros (por ejemplo en trastornos de ansiedad, del ánimo, adicciones, trastornos de personalidad, trastornos del sueño) deberemos asegurarnos de trabajar en conjunto con un médico especialista, un psiquiatra, para que podamos trabajar en la recuperación de las habilidades cognitivas, pero acompañados de una estrategia psicofarmacológica específica que trate la patología anímica. Muchas personas recuperan las puntuaciones normales en su Perfil Neuropsicológico cuando superan estados afectivos de base.
    • Tests Proyectivos: Se trata de pruebas de índole psicológicas, no muy utilizadas dentro del Perfil Neuropsicológico, porque generalmente no pueden ser valoradas en téminos cuantitativos, o del rendimiento cognitivo, pero que pueden aportar algunos datos significativos sobre la personalidad y estado afectivo de una persona. Principalmente válido para la población infantil. Sin embargo, requieren que el especialista posea el conocimiento teórico necesario para valorar, lo más objetivamente posible, los resultados de estas pruebas subjetivas.